La Fundación Dádoris y el Camino de Santiago

Desde 2007, ininterrumpidamente cada año nos juntamos en la segunda semana de septiembre un grupo de amigos para hacer el Camino de Santiago. Un camino que no tiene fin pues durante este tiempo hemos hecho el camino del Norte, el Primitivo, el Inglés y el del regreso de Santiago a Finisterre y Muxía. En 2015 iniciamos el camino Aragonés, estando previsto finalizarlo en el 2021, Año Santo Jacobeo.
Cada año dedicamos una semana a esta peregrinación, una semana en la que recorremos un promedio de 125 kilómetros empezando al año siguiente en el punto donde finalizamos el anterior.

El camino supone, entre otras cosas, una experiencia personal donde caben momentos de reflexión interior, compartir vivencias, emoción por lo que el camino significa de compromiso, constancia y esfuerzo, al tiempo que está permanentemente presente la solidaridad y el respeto ante las diferentes creencias de los innumerables peregrinos de diferentes nacionalidades.
Una gran satisfacción diaria una vez acabada la etapa es haber alcanzado la meta y haberlo hecho con alegría, habiendo superado en su caso momentos de dificultad propios de las condiciones climatológicas, accidentes de la geografía, problemas físicos, e incluso de avituallamiento.
Es entendible que estudiantes venidos de todas las partes del mundo incluyan la realización de El Camino de Santiago como un hito relevante en la confección de su Curriculum y que esto sea valorado por las mas prestigiosas Universidades.
El camino nos muestra no solo la importancia de estos valores, sino que supone contrastar la belleza de nuestro País, España. La diversidad de sus paisajes, la majestuosidad de sus construcciones, lo trascendente de sus obras de arte, la heterogénea riqueza de los diferentes pueblos.

Hacer el Camino de Santiago es encontrarse con parques naturales, paisajes sorprendentes y zonas de valor ecológico excepcional. Las cumbres de los Pirineos y los valles del Ebro en Navarra y Aragón; los viñedos de La Rioja; o los acantila-dos, playas y rías que discurren por las costas, el paisaje de montaña de Asturias, León y Galicia, sin olvidarnos de los páramos castellanos.
Desde un punto de vista arquitectónico son innumerables las maravillas que recorres; puentes, monasterios, iglesias, catedrales, hospitales de peregrinos, colegiatas, cruceros, etc. Un verdadero recorrido por el Románico, que hace en-tender que El Camino fue crisol de culturas, transmisor de corrientes e ideas por todo el Continente, encuentro de pueblos y lenguas y eje vertebrador de la primera conciencia común de Europa.
Hoy, junto con estas bellezas arquitectónicas, conviven extraordinarias obras de ingeniería civil moderna. Es impresionante el progreso de la humanidad en busca del desarrollo, el bienestar y la mejora del nivel de vida del entorno. Esperemos que la apuesta desde hace años por una construcción sostenible ayude a minimizar el impacto medioambiental.
Todo lo que se recorre en el camino tiene un punto en común, la excelencia de las gentes. Personas que en su inmensa mayoría, son amables, cariñosas, pres-tas a la colaboración desinteresada, testigos de una historia apasionante que perdura por los siglos.

Historia que no hubiera sido posible sin el talento de nuestros antecesores. Si en esos tiempos no hubieran encontrado el apoyo necesario, hoy no disfrutaríamos de este inmenso legado que no solo no podemos desaprovechar sino que tenemos que seguir evolucionándolo. Mirando hacia atrás, memoria. Memoria de aquellos que nos fueron trayendo a la vida. Y mirando hacia adelante, los jóvenes que son la fuerza.
La Fundación Dádoris tiene por finalidad principal fomentar el acceso a la educación superior a jóvenes con altas capacidades y rendimiento demostrado, pero sin recursos económicos dándoles apoyo económico, personal y de orientación profesional.
Se trata no solo de donar unas becas sino de conseguir que esta sociedad progrese apoyando a los mejores, independientemente de su situación socio económica y que el talento y el esfuerzo sean las bases de una sociedad en la que se valore el mérito.

La Fundación Dádoris es un Camino.