Becarios

SALMA

 

 

 

Estudios: Medicina en la Universidad de Salamanca

Era un día de verano, concretamente el 11 de junio del año 2018. Hacía 4 días que habían acabado por fin los exámenes de selectividad y yo esperaba ansiosa a ver las calificaciones, que determinarían si mi mayor sueño, estudiar Medicina, podría o no hacerse realidad, tras años de esfuerzo y perseverancia. Y entonces, justo entonces, recibí la llamada mágica, que aún recuerdo con todo detalle. Cuando descolgué, me encontré con que la persona al otro lado del teléfono era el director de mi instituto. Lo primero que me dijo fue: Salma, coge un boli y apunta esto: Fundación Dádoris. Y ahí empezó todo. Así es, 12 minutos y 34 segundos fueron suficientes para cambiarme la vida.

Hoy han pasado casi 8 meses y no puedo estar más feliz. Estoy estudiando lo que me gusta en un lugar maravilloso. Y todo es gracias a la Fundación, que además de su ayuda económica, nos brinda apoyo y motivación de manera incondicional, así como oportunidades únicas como fue la de participar en los Clubes de Ciencia en su primera edición en España, en este caso en Granada.

Me considero verdaderamente afortunada. Y por eso mismo, cada vez tengo más ganas de seguir este camino que me llevará a no solo a alcanzar mis metas, sino también, espero, a poder algún día devolver este enorme favor ayudando a alguien a mantener vivas sus ilusiones y a hacer realidad su sueño.

Eternamente agradecida

 

JESÚS

Estudios: Físicas en la Universidad de Salamanca

Me siento realmente afortunado y agradecido de haber sido seleccionado para este proyecto, que afecta tan directamente a mi futuro académico y profesional, no solamente por la ayuda económica, sino también por el impulso y las oportunidades que me brinda a la hora de mejorar mi educación y mi formación

 

 

SARA

 

 

Estudios: Odontología en la Universidad Complutense de Madrid

¡Hola!

Soy Sara y soy una de las becarias de la Fundación Dádoris.

Hace 7 meses recibimos la noticia de que la Fundación nos iba a apoyar durante nuestra vida académica y aún sigo sin creérmelo.

Estudiar una carrera no es tarea fácil. Muchos padres no pueden permitirse pagarle los estudios a sus hijos y, en esos casos, muchos hijos deciden trabajar y dejar los estudios de lado. Pero hay otros que quieren estudiar para formarse y poder ser quienes siempre han soñado ser. Y gracias a la Fundación puedo decir que yo podré ser quien siempre he soñado, porque sin ellos habría sido un camino lleno de obstáculos.

Además de apoyarnos económicamente, también nos asignan un mentor a cada uno de nosotros. Este nos puede ayudar y orientar siempre que lo necesitemos.

En Septiembre, la Fundación nos dio la oportunidad de asistir a un Club de Ciencias en Granada durante una semana. Fue una semana inolvidable y muy enriquecedora.

Aprendimos mucho acerca de la Ciencia y la Tecnología y pudimos estar con instructores formados en las Universidades más importantes del mundo, tales como MIT o Harvard, entre otras. A día de hoy contamos también con el apoyo de estos instructores.

Por otro lado, la Fundación recomienda hacer algún tipo de tarea social de apoyo a otras personas. Yo he escogido hacer un voluntariado en un Instituto donde ayudo a dos jóvenes de 17 años con algunas asignaturas. Me parece magnífico poder ayudar a gente con dificultades para poder sacar sus estudios adelante y servirles de ejemplo.

Finalmente, quiero agradecer a todos los miembros de la Fundación por hacer que nuestros sueños, y los de muchos otros jóvenes como nosotros, se hagan realidad.

 

IOANA

 

 

 

Estudios: Filología inglesa en la Universidad de Salamanca

Hola, me llamo Ioana y soy una becaria de Dádoris. Estoy estudiando filología inglesa, en la facultad de Salamanca. La verdad, es que ellos me han dado la oportunidad de empezar esta nueva etapa, y les estoy muy agradecida. Además, no solo nos prestan ayuda económica, sino que pretenden que mostremos lo mejor de nosotros y sacar, así, a la luz nuestro potencial. Sinceramente, ha sido una suerte que hayan valorado nuestro esfuerzo y trabajo. Por eso voy a seguir dando lo mejor de mí.