01 Oct Dádoris: ¿El premio es para el premiado o es para sus benefactores?
Septiembre de 2025. Juan Perpiñán (*)
La Fundación Dádoris nace en el año 2018 con el objetivo que puedan acceder a estudios universitarios jóvenes que no dispongan de medios económicos pero tengan un expediente académico extraordinario.
La formación engendra libertad, la libertad reduce el miedo a soñar acrecentando la valentía para afrontar la vida de cara, sin complejos. Sin sueños, no hay innovación. Por ello la Fundación se ha centrado en aquello que es la base de la libertad: la formación.
Los medios que la Fundación pone al alcance de los citados jóvenes no son solo económicos, sino que los acompaña asistiéndolos en su crecimiento personal a través de un tutor que sigue su evolución de cerca y a quien pueden acudir en cualquier momento. Así como facilidades para realizar el programa Erasmus fuera de nuestras fronteras, aprender idiomas, y prácticas en empresas.
La Fundación se nutre de fondos de particulares y empresas, un total de 41 empresas y 355 personas, así como de la colaboración de más de 300 voluntarios para poder llevar a cabo su labor. Estos fondos se dedican íntegramente a los jóvenes, pues ninguno de sus voluntarios y ejecutivos recibe contraprestación económica alguna.
El pasado 19 de septiembre tuvo lugar la entrega de premios y diplomas para los jóvenes extraordinarios de esta edición, la octava, junto a aquellos otros que alcanzaban el ecuador en sus estudios y terminaban sus carreras universitarias.
Un acto sumamente emotivo, bajo el tema, en esta ocasión, de “el esfuerzo”. Es encomiable como jóvenes excelentes entienden y valoran el esfuerzo como clave para su desarrollo y como pieza fundamental para poder alcanzar sus logros. Personas sin recursos que han sabido sacar lo mejor de sí mimas en los momentos más difíciles para acercarse a sus sueños.
Qué gran lección para todos suponen estos jóvenes, estas vidas en las que las dificultades no mermaron su hambre de libertad, su deseo de diferenciarse, de aportar a la sociedad su talento y su resiliencia.
El pasado 19 de septiembre, algunos benefactores tuvieron la oportunidad de hacer entrega de diplomas a estos magníficos jóvenes. Pero, ¿quiénes son los premiados en realidad, estos jóvenes luchadores, o sus benefactores?
Si personas de pocos años son capaces de logros como los que se presentaron en este acto, deberíamos reflexionar sobre el papel que cada uno de nosotros desempeñamos y el que nos gustaría llevar a cabo. No cabe ninguna duda que, independientemente de la edad que tengamos, estamos a tiempo de virar y atrevernos a soñar para alcanzar nuestros anhelos más profundos.
(*) Juan Perpiñán es socio fundador de Quavitam Consulting y Director del Comité de Tecnología de Fundación Dádoris.
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